1958
Cuadernos de gimnasia doméstica de 1958: la casa como aparato
Los cuadernos de gimnasia doméstica de 1958 muestran una lógica muy distinta a la del gimnasio actual: la casa entera era el aparato. Se usaban sillas para los apoyos, toallas para las resistencias y el borde de la cama para los estiramientos. La rutina se dividía en calentamiento, serie principal y vuelta a la calma, con tiempos marcados por la radio. Este artículo reconstruye una de esas sesiones paso a paso y explica por qué el orden de los ejercicios importaba más que la intensidad. También señala qué elementos de esa práctica siguen teniendo sentido hoy y cuáles respondían a un contexto doméstico muy específico.
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